Cada vez más las empresas optan por implantar en sus negocios soluciones audiovisuales de comunicación, Se trata proyectos complejos que, como explica José Antonio Giménez Blesa, director de ingeniería de Vitelsa, en esta tribuna para Digital AV Magazine, precisan de una visión global que permita utilizar la tecnología más apropiada para cada espacio y función.

Tribuna Vitelsa

La comunicación audiovisual se ha convertido en una herramienta cada vez más utilizada por las corporaciones e instituciones de todo tipo. Debido a las numerosas posibilidades que ofrece la tecnología en las áreas de gestión de contenidos, infraestructuras y display, cada vez se demandan más funcionalidades a los sistemas, lo que los hace más complejos, ya que agrupan diferentes tipos de fuentes y múltiples plataformas de difusión.

Existen diferentes criterios a la hora de enfocar estos proyectos, así como distintas tecnologías digitales a la hora de llevarlos a cabo. Es necesario dimensionar los espacios, interpretar la relación y las distancias que hay entre ellos y, sobre todo, tener muy claro que tipo de información se va a presentar en cada soporte, tanto en remoto como local, así como el nivel de control que se va a aplicar.

A partir de esta información perfectamente definida, llega el momento de resolver los problemas de gestión y transporte derivados de la tipología de las señales (HDMI, HDSDI, HDBaseT…), la protección de los contenidos audiovisuales (HDCP) y la idoneidad de los soportes.

Por todo ello, este tipo de proyectos requieren de un enfoque profesional en todas sus fases para obtener resultados satisfactorios.

Análisis inicial

Siempre debe hacerse un análisis previo de necesidades y funcionalidades, a partir del cual se podrán identificar, al menos, los siguientes puntos: proyecto arquitectónico, espacios de trabajo comunes y singulares, actividades repetitivas y esporádicas que se pretenden desarrollar, flexibilidad en la gestión de señales y sistemas, necesidades internas y externas de comunicación corporativa audiovisual, etc.

Además, será fundamental conocer qué se va a querer presentar en cada display en cada momento, qué relevancia se le quiere dar al audio y cuál es el nivel de automatización y control deseado.

Tribuna Vitelsa Arquitectura del proyecto

Existen dos enfoques principales en cuanto a la arquitectura del proyecto: distribuida y centralizada.

La arquitectura distribuida prioriza la peculiaridad de cada espacio frente a la interconexión entre ellos, mientras que la centralizada permite una gran flexibilidad de gestión, pero complica el diseño de la infraestructura. Elegir una u otra solución dependerá de las conclusiones derivadas del análisis inicial. Habitualmente, los proyectos más complejos van a requerir soluciones mixtas.

Una solución centralizada debe estar construida alrededor de un centro de control que, dada su creciente importancia en este tipo de sistemas, es recomendable que sea visitable. Desde el mismo, se gestionarán los posibles contenidos y señales de entrada y salida que no sean locales.

Este centro de control debe sustentarse en una infraestructura de cableado de fibra óptica, coaxial y datos, dependiendo de las distancias a los diferentes espacios, de modo que permita la circulación en tiempo real de vídeo, audio, datos y señales de control, tanto de estándares actuales como futuros, sin necesidad de efectuar cambios en los próximos años.

Distribución de señales

Hay que adecuar la infraestructura de distribución de señales a las características de las mismas, y no hay que olvidar que el transporte de la señal HD requiere fibra óptica monomodo a partir de determinadas distancias, tal como se recoge en la norma ITU BT 1367.

Debe ser posible trabajar con señales de vídeo hasta 3G HD 1080p, así como con diferentes señales informáticas procedentes de notebooks, tablets o smartphones, y con 4K, UltraHD… en el futuro inmediato (o en situaciones actuales que así lo requieran).

Respecto al audio, podrán coexistir sistemas analógicos y digitales. Y, respecto al control, será necesario identificar los sistemas que requieren centralización, como encendido y apagado de pantallas, reserva de salas, control de espacios singulares o tipo de auditorios, así como ver su relación con el control local de cada espacio.

Será fundamental definir el estándar de trabajo para la gestión de señales en directo, tanto sin comprimir como mediante streaming, de modo que cualquier señal de entrada pueda adaptarse al estándar mediante el correspondiente interface. Asimismo, cualquier señal de salida puede presentarse en cualquier pantalla o terminal, utilizando la tecnología o el interface adecuado.

Infraestructura HDSDI y HDBaseT

Tribuna Vitelsa

En este punto, existen dos aproximaciones. La primera es utilizar una infraestructura HDSDI como núcleo de gestión y distribución, estandarizando según normativa broadcast, complementada con infraestructura de datos para streaming y control de dispositivos. Y, la segunda, usar una infraestructura HDBaseT que permite transportar vídeo, audio y datos mediante cable UTP. Las distancias y el modelo de gestión van a facilitar la elección.

En el primer caso, disponemos de una tecnología profesional estándar, normalizada, sincronizable y probada en entornos exigentes, ofrecida por múltiples fabricantes.

En el segundo, contamos con una tecnología reciente, con grandes posibilidades e incertidumbres debido a su estandarización de mínimos por parte de la Alianza HDBaseT. Al permitir esa flexibilidad, los principales fabricantes de equipos de conmutación y transporte de señal, adoptan la norma y la personalizan de modo que no existe una completa interoperabilidad entre ellos.

A esto debemos añadir que los equipos con interface estándar broadcast HDSDI interoperan perfectamente entre ellos, mientras que los equipos con interfaces como HDMI (especificaciones 1.3a y 1.4a, que ya incorpora capa de control) negocian entre ellos, debido a las restricciones impuestas por el HDCP (protección legal de contenidos) y el EDID (adecuación de los displays a las fuentes de señal), generando dificultades cuando la infraestructura incluye matrices de conmutación, distribuidores, transmisores y receptores de señal, y displays de resoluciones nativas diferentes.

El transporte de vídeo HD con el correspondiente audio digital embebido se efectúa en ambos casos por un solo cable, ya sea fibra, coaxial o datos, por lo que es necesario utilizar en algunos puntos de la cadena embebedores y desembebedores. Si éstos son profesionales, permitirán ajustar retardos para garantizar la correcta sincronización de vídeo y audio.

Otro punto que abre diferentes posibilidades es la ubicación de los reproductores del sistema de digital signage correspondientes a los canales corporativos e institucionales. La flexibilidad que se demande a cada display aconsejará una u otra ubicación.

Videowall y pantallas de gran formato

Si optamos por el criterio de diseño “Cualquier imagen en cualquier pantalla”, los videowalls y pantallas de gran formato ubicadas en áreas comunes podrían recibir la señal de vídeo con su audio embebido desde la matriz de conmutación del centro de control, ya sea un reproductor de ficheros, un notebook, la señal producida de un evento en directo o un canal de televisión convencional.

La señal se entrega desde el centro de control a través de infraestructura HDSDI mediante un interfase conversor de HDSDI a HDMI/DVI o a través de infraestructura HDBaseT, con sus correspondientes equipos transmisores y receptores.
En ambos casos estos equipos deberían ser capaces de operar en condiciones de 24×7, por lo que es recomendable utilizar equipos profesionales con tecnología de alto rendimiento y bajo consumo, asegurando que no se calienten, no degraden la señal y tengan la durabilidad mínima esperada.

Por otro lado, los displays de las salas de reuniones podrían recibir la señal local de las presentaciones o videoconferencias directamente y la de los eventos en directo mediante streaming, a través de cualquier PC o tablet conectado a las mismas y a la red (alámbrica o inalámbricamente) o mediante apps que pudieran desarrollarse en el entorno Smart TV. También debería ser posible participar y recibir información a través de la red, estableciendo una conexión segura con el sistema de comunicaciones unificadas.

Por estos motivos, la estructura más adecuada debería constar de un núcleo central de conmutación, gestión y control y de un conjunto de interfaces de entrada/salida con arquitectura ampliable. El centro de control se gestionará desde una consola de operaciones, siendo la clave de su diseño la estandarización de las tecnologías que incorpora, de cara a permitir su adaptación a las necesidades que vayan surgiendo con el tiempo, sin necesidad de modificar la infraestructura.

Evidentemente, la tipología y cantidad de interfaces va a depender de las soluciones que se adopten en las diferentes áreas y espacios.

Además, el centro de control deberá permitir la integración temporal en el mismo de sistemas externos, específicos para gestionar eventos singulares o temporales, normalmente muy costosos e innecesarios en el funcionamiento diario, por lo que habitualmente se alquilan junto con el correspondiente servicio.

Visión global

Podemos concluir afirmando que la clave de todo proyecto audiovisual de comunicación corporativa e institucional consiste en disponer de una visión global, tratándolo como un proyecto de gestión de contenidos, tanto internos como externos.

Por ello la necesaria aportación de una ingeniería tecnológica incrementa considerablemente su calidad, al aplicar de forma efectiva la directriz “Cualquier imagen en cualquier pantalla”, utilizando la tecnología más apropiada para cada espacio y función. En cada zona hay que distinguir claramente entre señales procedentes del control central y señales locales, adecuando en cada caso el equipamiento y la infraestructura.

Finalmente, es necesario conocer e identificar con claridad las posibilidades reales y las limitaciones legales de cada tecnología, teniendo en cuenta que la estandarización siempre minimizará el impacto en la actividad diaria, incrementando la interoperabilidad y limitando el alcance de la negociación.

Con estas recomendaciones, será posible aplicar a cualquier espacio o agrupamiento de espacios, la posibilidad de llevar cualquier imagen a cualquier pantalla, adecuando cada espacio en cada momento a la función requerida.

J.Antonio Giménez Blesa, director ingeniería VitelsaJosé Antonio Giménez Blesa

Director de Ingeniería de Vitelsa.

 

 

 


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Por • 11 Feb, 2014
• Sección: Audio, AV Conferencing, Control, Digital signage, Display, Distribución señales, Infraestructuras, Proyección, Redes, Streaming Media, Tribunas

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