Este crecimiento que se espera que se produzca en los próximos cinco años traerá grandes retos, tanto a proveedores como a usuarios finales, según se pone de manifiesto en el último estudio de Juniper. Se trata de una tecnología que aún tiene que evolucionar y adaptarse al Big Data 2.0, además de afrontar importantes brechas de seguridad.

En 2021 habrá más de 46.000 millones de dispositivos IoT (Internet of Things) conectados. Este incremento del 200%, que se producirá a partir de este año, está impulsado, en gran parte, por la reducción de los costes unitarios de hardware. Estos son algunas de las conclusiones que se revelan en el último informe realizado por Juniper Research. ‘The Internet of Things: Consumer, Industrial & Public Services 2016-2021’.

Asimismo, también pone de manifiesto que los servicios industriales y públicos serán los que más crezcan en este periodo, con un promedio superior al 24% anual.

Sin embargo, la consultora advierte que proveedores y usuarios finales se enfrentan a enormes desafíos al considerar un despliegue a gran escala de IoT.

Según el autor del estudio, Steffen Sorrell, se trata de una plataforma emergente donde “la analítica y los sistemas de bases de datos no han sido aún diseñados, en su mayor parte, para poder manejar la era Big Data 2.0 que trae IoT”. Para dar respuesta estos retos, Juniper identifica las áreas clave para que la evolución de esta tecnología se produzca de manera óptima como el análisis espacio-temporal y sistemas inteligentes capaces de funcionar en máquinas menos potentes como por ejemplo los routers.

Juniper apunta que si no se cambia la actitud de algunos proveedores de servicios, a los clientes que no estén familiarizados con esta tecnología les va a ser difícil llevar a la práctica un proyecto de IoT. Iniciativas como la IoT Alliance de Exosite (una gran red de socios) y Rubicon Labs (fijando precios según el valor de los datos en cuestión) serán fundamental en la evolución del mercado.

Asimismo, este estudio también pone de manifiesto como el panorama de las amenazas de seguridad es cada vez mayor. Los ataques botnet DDoS (ataques distribuidos de denegación de servicio) han adquirido mala fama en este año, aunque en el medio plazo, el robo de datos personales, de datos de la empresa y el daño de los activos físicos serán los objetivos principales para los hackers en IoT.

Las empresas y la industria están invirtiendo fuerte en la seguridad de IoT, pero el panorama del mercado de consumo es muy débil. Según este estudio, sería necesaria la colaboración de la regulación, las empresas y los medios de comunicación para poder mejorar el panorama global de amenazas.


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Por • 15 Dic, 2016
• Sección: Negocios, Redes, Seguridad