Para explorar la historia del vino, la bodega Cálem ha creado un museo interactivo en el que se ha instalado una completa infraestructura audiovisual integrada por 12 proyectores y cuatro pantallas de Panasonic, así como un videowall configurado con cuatro displays TH-55LFV.

Panasonic en bodega Calem

El vino toma una nueva dimensión, innovadora y tecnológica, en la bodega Cálem, situada en el distrito costero de Oporto, cuna del vino portugués. De la mano de Panasonic y Ésistemas, ha instalado un museo interactivo donde los visitantes pueden disfrutar de una experiencia inmersiva e innovadora que les permite profundizar en el proceso de producción del vino de Porto. Un viaje inmersivo y sensorial que comienza en los viñedos y finaliza en la bodega.

Panasonic en bodega CalemLa bodega de Cálem está situada cercana al puente Luis I, una ubicación que ha contribuido a transformarla en una de las bodegas más visitadas de Vila Nova de Gaia. Los detalles del logo que representa a la compañía desvelan una carabela, símbolo del comercio transatlántico que se convirtió en la principal línea de actividad de la bodega durante sus inicios en el siglo XIX.

Para transformar la sala y convertirla en museo interactivo, Cálem necesitaba un partner tecnológico que ayudara a crear el entorno deseado y llevar la visita de la bodega a otro nivel. Ésistemas fue el partner que aceptó el reto y decidió equipar la sala con soluciones visuales de Panasonic, entre las que destaca un videomapping que proyecta imágenes y vídeos de interés para el visitante en el entorno.

Panasonic en bodega CalemAdemás, el museo cuenta con una sala 4D que recrea el proceso del vino de forma integral, dando a conocer su historia a través de todos los sentidos. La instalación cuenta con sonidos y olores que se combinan con las imágenes proyectadas. El paso por la sala deja un recuerdo visual gracias a un equipamiento tecnológico que logra abstraer y asombrar. Los sonidos y las imágenes se combinan para conseguir un juego óptico mediante distintas dimensiones, movimientos, objetos y colores.

“Se trata de un nuevo espacio que muestra el potencial de la tecnología para crear una experiencia cultural inolvidable. Hemos revolucionado la manera de conocer la historia de la bodega, algo que está despertando mucho interés entre ciudadanos y viajeros, ya que ha aumentado el número de visitas desde la instalación”, comenta Vasco Santos, CMO de Ésistemas.

Panasonic en bodega Calem

El equipamiento está compuesto por 10 proyectores laser PT-RZ970, que destacan por su larga durabilidad y permiten al museo permanecer abierto a lo largo de todo el día; así como un modelo PT- RZ670 y otro PT-RZ470, ambos pertenecientes a una gama de tamaño compacto de Panasonic que aporta una alta luminosidad a las imágenes para conseguir un efecto visual impactante.

En cuanto a pantallas, un display TH-98LQ70 aporta la resistencia necesaria para encajar dentro del entorno de la bodega, así como otros ambientes profesionales donde se requieren materiales robustos que pueden recibir golpes sin problema. Por otro lado, un modelo TH-65EF1 y dos displays TH-55LFE8 son las pantallas Led que aportan la conectividad y usabilidad más intuitiva para facilitar la instalación del museo inmersivo.

El videowall integra cuatro displays del modelo TH-55LFV, una pantalla gigante sin bordes y unos marcos extremadamente finos que consiguen el efecto de agrandar la sensación visual. El color, brillo y ajustes permiten personalizar las imágenes para conseguir el efecto que más encaja con el entorno.


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Por • 3 Dic, 2018
• Sección: Casos de estudio, DESTACADO, Display, Proyección