Jabra PanaCast con Microsoft

Jesús López Major, account manager large enterprise de Jabra Iberia, detalla las ventajas de tener el vídeo encendido cuando se mantiene una reunión corporativa en los cada vez más frecuentes entornos de trabajo híbridos.

Desde el cambio en los hábitos laborales en 2020 en España, los empleados han ido regresando gradualmente a sus puestos presenciales, y parece que la norma ahora es el trabajo híbrido, donde se combina ambos.

Todo ello ha influido en cómo nos reunimos con los compañeros, colaboradores o clientes en el ámbito laboral, imponiéndose los formatos híbridos, con varias personas en la sala de reuniones y otras conectadas en remoto.

Esta situación mantiene vivo el debate de la profesionalidad. ¿Podemos parecer más o menos profesionales al estar detrás de la cámara? ¿Cuál es el equivalente online a los apretones de manos de una comida de negocios?

Desde Jabra hemos identificado que una de las variables más influyente a la hora de parecer más o menos profesionales en una reunión híbrida u online es activar o no el vídeo. Dado que el 59% de las reuniones en España se realizan completamente online o híbridas, hay mucho en juego al encender la cámara.

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Activar o no el vídeo

En la actualidad, los trabajadores se han vuelto completamente dependientes de la tecnología para todo tipo de reuniones en el ámbito laboral: desde conversaciones informales con el equipo, hasta reuniones con clientes, brainstormings, formaciones, evaluaciones…

Incluso si el trabajador está presencialmente en la oficina, casi todas las reuniones involucran a algún participante en otra localización. Según los datos de Jabra, el 86% de los trabajadores españoles pasaría hasta un 25% de su jornada laboral en reuniones.

Jabra PanaCast 50 con Dynamic CompositionA rasgos generales, parece que el formato de la reunión no influye en el nivel de participación en las mismas, ya que un 48% señala no notar diferencia en la comodidad a la hora de expresar sus ideas u opiniones en una reunión online o en una presencial.

Desde un punto de vista de comunicación, cuando estamos cara a cara en la oficina, constantemente revelamos el lenguaje corporal y las señales sociales que afectan la forma en que nos ven el resto de compañeros.

Sin embargo, cuando interactuamos a través de una pantalla, falta la capacidad de leer más allá de lo que se dice. Y, además, somos más conscientes de nuestra propia imagen y apariencia, ya que muchas veces nos es inevitable mirarnos a nosotros mismos en ese pequeño marco. Aunque (todavía) no podemos replicar una interacción en persona a través de reuniones online, encender el vídeo puede mejorar la forma en que somos percibidos.

Según el último estudio de Jabra sobre formas híbridas de trabajo, casi la mitad (44%) de los encuestados españoles reconoce que los compañeros que tienen el vídeo activado parecen más involucrados en las reuniones que aquellos que lo tienen apagado.

Con el simple hecho de encender la cámara, el trabajador se presenta como un colaborador más activo y comprometido, algo que la mayoría busca. Además, activar la cámara suele fomentar una mayor participación y compromiso en la reunión, ya que los demás nos pueden ver y conectar de manera más efectiva. Un 64% de los empleados afirma que poder ver y oír a sus compañeros aumenta su confianza en ellos.

¿Presión a poner el vídeo?

Muchos trabajadores se sienten incómodos al encender el vídeo en sus reuniones online. La explicación científica reside en que tener la cámara encendida impulsa a una mayor autoconciencia, y esto puede resultar cognitivamente fatigante.

Según el estudio de Jabra, este hecho se aplica normalmente a las generaciones más jóvenes. La generación Z y los millennial no sólo son los que con mayor frecuencia se sienten excluidos de las reuniones online, sino que también sienten una mayor presión por usar el vídeo.

Se trata de generaciones que, por lo general, se encuentran en las primeras etapas de su carrera y tienen menos experiencia y, en consecuencia, puede resultarles intimidante sentirse demasiado expuestos con vídeo y audio conectados.

En general, observamos que la elección de activar el vídeo está muy influenciada por el número de asistentes a la reunión, el papel de cada uno y quiénes son el resto de los participantes. Un 16% de los encuestados en España afirma que se siente presionado a activar la cámara solo cuando la reunión es lo suficientemente pequeña, como para que se note si no lo hace. Le sigue de cerca un 15%, que lo hace solo cuando sus superiores están en la reunión.

Un reto para las empresas

Activar el vídeo tiene un impacto muy positivo en la imagen que un empleado transmite, y las empresas deben velar por garantizar que todos se sientan cómodos en una reunión al encender sus cámaras.

Si se establecen pautas claras para diferentes escenarios de reuniones para tratar de aliviar la presión que se siente al encender el vídeo, los líderes empresariales pueden construir una mejor cultura de colaboración y mejores reuniones para todos.

Jabra Jesus Lopez MajorJesús López Major

Account manager large enterprise de Jabra Iberia

 

 


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Por • 29 Dic, 2023
• Sección: AV Conferencing, Telepresencia / Videoconferencia, Tribunas