La primera plataforma pedagógica para colegios e institutos que permite personalizar la educación se llama Blinklearning. Es compatible con todas la editoriales, accesible a través de cualquier soporte con conexión a Internet, y permite a los profesores complementar y crear contenido interactivo, ajustándolo a las necesidades y ritmos de aprendizaje de cada grupo de estudiantes.

Blinklearning es la primera plataforma pedagógica para colegios e institutos compatible con todas las editoriales y accesible a través de cualquier soporte con conexión a Internet, que permite personalizar la educación. Esta solución e-tutoring permite a los docentes complementar y crear contenido interactivo ajustado a las necesidades y ritmos de aprendizaje de cada grupo de estudiantes, así como diagnosticar sus áreas de mejora.

Adaptar el aprendizaje de los alumnos a las nuevas tecnologías es básico pues, según el Ministerio de Educación, la penetración de Internet en las aulas ha pasado de un 25 al 68 por ciento. Actualmente, los alumnos que hacen sus deberes utilizando Internet, una actividad que se ha duplicado en tan sólo cinco años. Por eso, el objetivo de los creadores de Blinklearning es hacer la vida más fácil al profesor a través de la tecnología con una herramienta fácil e intuitiva.

Los recursos de las editoriales se encuentran digitalizados y almacenados, y cada profesor puede clasificarlos y darle el uso necesario según la asignatura, tanto con los textos como con los ejercicios, y los alumnos se podrían ahorrar en muchas ocasiones esas grandes mochilas de libros.

Pero además del contenido de la editorial, el profesor puede crear su propio contenido educativo a través de plantillas (con más de 50.000 actividades) que pueden desde plantear un problema a explicar un concepto. También puede complementarlo con un amplio banco de imágenes, video y sonido, e incluso se puede trabajar con cualquier sitio web como si se tratara de una pizarra digital. De esta manera por ejemplo, para un ejercicio de música, se podría poner la imagen de la partitura, el audio de la misma y una serie de ejercicios que pueden ser autocorregibles o de respuesta libre.

Evitar gastar dinero corrigiendo
El tema de la autocorrección es muy beneficioso para el profesor, como dice Gonzalo Baranda, uno de sus creadores: “Los profesores pasan entre un 15 y un 20 por ciento de su tiempo corrigiendo, por lo que pierden mucho tiempo”. Además afirma que al recibir una nota, los niños se “pican” entre ellos para ver a quien le sale mejor, como si de un videojuego se tratase.

Una vez se obtienen los resultados, el profesor puede analizar la evolución de sus alumnos, e identificar a aquellos que necesitan atención especial o aquellos que requieren de un estímulo adicional en una materia o un parte de ella, pudiendo mandarles material extra. Esto se debe en parte gracias a que los ejercicios se clasifican, y cuando el profesor observa el perfil del alumno puede ver en qué debe mejorar. Por ejemplo en el caso de lenguaje, puede tener buena nota en ortografía y literatura, pero un nivel deficiente de sintaxis.

Con todo esto el profesor puede ir gestionando la composición de la clase, comunicarse con los alumnos, e incluso con los padres y tutores. Así es como los creadores de esta herramienta logran su objetivo: facilitar el uso de la tecnología entre el personal docente. Según ellos Blinklearning es “una herramienta sencilla e intuitiva para el profesor medio que no necesita ser un experto en tecnología”.

Beneficios no sólo para los profesores
Los beneficiarios de este tipo de herramientas no son sólo los profesores. Los estudiantes tienen una mayor motivación al poder hacer sus tareas a través de Internet. El material puede estar hecho a la medida de cada alumnos con distintos grados de dificultad, y eso genera una mayor competitividad.

Los padres que sepan utilizar mínimamente la tecnología estarán más involucrados que nunca, ya que pueden seguir los avances de sus hijos y detectar problemas potenciales de forma prematura.

Por último los colegios, podrán dar verdadero uso de sus pizarras digitales, que según los creadores de Blinklearning estaban totalmente infrautilizadas. Y así podrán tener unas infraestructuras adaptadas a los tiempos que corren, pues los colegios parecían impermeables a la evolución tecnológica. Además, los costes de adaptación e implementación se reducen al ser una aplicación en nube.

Una herramienta con resultados
Después de un tiempo de pruebas, la herramienta ha sido implantada al comienzo de este curso en septiembre, en un total de 140 colegios de toda España, y esperan que este número aumente para el siguiente curso.

Estos colegios tienen que pagar una cuota de entre 10 y 20 euros por alumno y año. Es por eso que muchos de ellos, de momento lo han puesto en marcha en las aulas de pizarras digitales, para ver si la herramienta vale la pena.

La implantación ha sido en todo tipo de colegios, pero reconocen que “esto les encanta a los privados”. “Antes se buscaba destacar en bilingüismo y ahora la tecnología empieza a ser importante”. En este sentido, la página está disponible en inglés, catalán y gallego.

Lo más de 5.000 alumnos que están utilizando esta nueva herramienta parecen más motivados, aunque todavía no se ha medido si sus resultados han mejorado. Y el año que viene se hará la adaptación también para alumnos de bachiller.

Los profesores están agradecidos, y lo encuentran útil incluso aquellos que parecían más reticentes a la tecnología. Aunque Joao Marques-Cana, el segundo de sus creadores, admite que “hay un porcentaje del profesorado que nunca va a usar contenido digital”.

El siguiente objetivo es ampliar el número de plataformas desde las que se pueda acceder, y en este momento se está investigando su instalación en los tablets.


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por • 12 Jan, 2012
• Seção: treinamento