Así se concibió ‘Breathe’, la instalación inmersiva creada por Instronic que sorprendió en ISE 2026
Instronic, un estudio de diseño multimedia con sede en Barcelona dedicado al diseño y desarrollo de proyectos multimedia adaptados a espacios físicos, fue el encargado de la instalación inmersiva ‘Breathe’ que sorprendió a los visitantes de Integrated Systems Europe (ISE).
Concebido dentro de una pasarela diseñada exclusivamente para el tránsito y la eficiencia, el proyecto se planteó como una lexperiencia que transformata un paso funcional en un momento de presencia sin interrumpir su flujo. A través de un sistema integrado de arquitectura, luz, sonido y medios digitales, Breathe estableció un entorno atmosférico continuo capaz de evolucionar con el tiempo convirtiendo la circulación en sí misma en un encuentro espacial compuesto. La tecnología se puso así al servicio de la calma, permitiendo que el movimiento cobrara sentido.
Situada entre los pabellones 7 y 8.1 de Fira Barcelona, la pasarela cubierta de 80 metros mejoró la visibilidad y el flujo entre los pabellones, al tiempo que planteó un espacio de transición para atraer y guiar a los visitantes. En lugar de seguir siendo utilitario, el pasillo debía convertirse en un destino por derecho propio, aumentando el tráfico peatonal hacia el pabellón 8, una zona en crecimiento de la feria que ISE pretendía activar aún más.
Más allá de la circulación, la instalación también apoyó la evolución de ISE hacia un posicionamiento más experiencial: mostrar lo que la tecnología puede permitir cuando se utiliza para transformar el espacio, y no solo para exhibir productos.
En un contexto altamente saturado de tecnología, Breathe introducía una tranquila paradoja: la tecnología no como espectáculo, sino como medio para la quietud. El pasillo se conviertió en una columna vertebral viva con forma de respiración monumental, que se desplegaba rítmicamente a través de la sincronización de la luz, el sonido y las imágenes digitales.
Conceptualmente, Breathe se inspiró en los profundos paralelismos entre los sistemas tecnológicos y biológicos. Inspirado en la biomimética y las estructuras orgánicas, el lenguaje visual fusiona referencias a costillas, venas, cables, tallos y pétalos, difuminando las distinciones entre lo mecánico y lo vivo. La fase inicial de desarrollo abrazó la abstracción. Los estudios iniciales se centraron en el ritmo, la continuidad y el flujo espacial, más que en imágenes definidas. Estas exploraciones conceptuales pusieron a prueba cómo un pasillo podía encarnar la respiración a través de secuencias de luz progresivas, contenido digital en capas y una fuerte perspectiva lineal.
Proceso de diseño
Estos estudios sirvieron a Instronic para establecer la lógica estructural del proyecto: un recorrido similar a una columna vertebral, una expansión central y una liberación gradual. Al definir el arco narrativo antes de refinar el lenguaje visual, el equipo sentó las bases para el sistema inmersivo que finalmente tomaría forma.
El proceso de diseño siguió una lógica paramétrica, en la que cada restricción se convirtió en una aportación generativa. La traducción del concepto en una solución construida requirió sortear limitaciones espaciales, parámetros presupuestarios y condiciones normativas estrictas.
Dado que el sitio funciona como un corredor de evacuación, los requisitos de seguridad fueron fundamentales para el diseño. Se especificaron materiales resistentes al fuego, como acero y plásticos certificados, para cumplir con las normas de conformidad, lo que determinó el ancho del corredor, los espacios libres, el ritmo estructural y la escala de la pantalla integrada. Estos parámetros perfeccionaron el resultado, dando lugar a una solución que se adapta con precisión a su entorno.
El proceso comenzó con un gemelo digital completo del pasillo, lo que permitió al equipo previsualizar y calibrar la iluminación, el sonido y las secuencias visuales antes de la construcción. Con un calendario de instalación extremadamente comprimido, este modelo virtual permitió realizar pruebas precisas y perfeccionamientos por adelantado, lo que garantizó que la implementación final fuera perfecta y se ajustara plenamente a la intención del diseño.
El contenido se estructuró como un guion gráfico basado en el tiempo y construido en torno a la inhalación y la exhalación. Flujos abstractos similares a cables, pulsos de luz y formas digitales florecientes tradujeron la respiración en una secuencia espacial, con ritmos LED sincronizados que se intensificaban hasta alcanzar un punto álgido central.
El sonido se desarrolló en estrecha colaboración con H1 Sound y siguió la misma estructura de inhalación-expansión-exhalación, moviéndose a lo largo del pasillo para atraer a los visitantes hacia el interior y suavizarse hacia el exterior como una capa arquitectónica invisible. La iluminación y los medios funcionaban como un sistema integrado, con dispositivos y pantallas mapeados por píxeles sincronizados en tiempo real para mantener un entorno único y cohesionado.
Iluminación, sonido e imagen
En un espacio de esta escala, la iluminación y los medios se convirtieron en elementos tanto estructurales como atmosféricos. Los dispositivos de baños de luz definían el volumen, las tiras de LED punto a punto articulaban el ritmo, los gobos reforzaban la orientación y las pantallas LED transmitían la capa visual en evolución. El mapeo de píxeles garantizaba la consistencia cromática en todos los elementos, mientras que una fuente de datos unificada sincronizaba la luz, el sonido y el contenido en tiempo real, lo que permitía que el pasillo funcionara como un único sistema cohesionado. La fase de instalación requirió una precisión extrema debido a las limitaciones de tiempo y a la naturaleza operativa del recinto.
Todo el sistema se diseñó previamente para su rápida implementación. Los componentes estructurales eran modulares y prefabricados para minimizar la intervención in situ. El hardware multimedia, las rutas de cableado y los sistemas de seguridad se coordinaron previamente a través del gemelo digital para evitar conflictos durante la instalación.
Dado que el pasillo seguía siendo una vía de circulación y evacuación crítica, la coordinación con las autoridades del recinto fue continua. Todos los componentes debían cumplir con la normativa contra incendios, los límites de carga estructural y las normas de accesibilidad en caso de emergencia. La instalación se llevó a cabo durante una edición récord de ISE, que recibió a más de 92 000 visitantes únicos y más de 212 000 visitas totales en cuatro días.
En medio del movimiento constante y la estimulación visual, el pasillo ofrecía un momento calibrado de presencia. La luz rítmica, el sonido espacializado y las imágenes en evolución transformaban la circulación en una experiencia sensorial compartida, replanteando el tránsito como algo que se siente en lugar de simplemente se cruza, y confirmando que la atmósfera puede guiar la percepción sin necesidad de instrucciones.
Mike Blackman, director general de ISE, destaca que «lo que Instronic ha creado es más que una instalación, es un sutil recordatorio de que la tecnología inmersiva no necesita llamar la atención para tener impacto. Ilustra perfectamente cómo nuestra industria está evolucionando más allá del hardware y la infraestructura para crear atmósferas, emociones y conexión dentro de los espacios construidos».
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