La empresa alemana devolo utiliza cualquier cable de dos hilos de cobre -corriente eléctrica, cable del teléfono o la toma de la antena de la televisión- para instalar una red local Ethernet en una empresa, evitando la pesada tarea de instalar nuevos cables que se unan a la gran cantidad de cableado que ya existe en el edificio o la oficina.

En muchos edificios todavía no existe una red informática, es necesario ampliar la existente o existen problemas de cobertura con la red inalámbrica Wi-Fi. Es entonces cuando surge la necesidad de tener una red local capaz de ofrecer un acceso a Internet a medida: los colegios necesitan conectar las clases para tener un aula digital real; los clientes de los hoteles demandan conexión a Internet y servicio IP TV como video bajo demanda en cada habitación; muchas comunidades de vecinos requieren de una infraestructura que les permita compartir Internet ahorrando costes, y prefieren no acometer ningún tipo de obra (especialmente complejos residenciales de vacaciones donde pagar todo el año por una conexión individual supone un gasto excesivo); algunas naves industriales se ven en la necesidad de montar una red local para gestionar un sistema de cámaras de video-vigilancia y, de paso, ofrecer acceso a Internet a distintos PCs en varios puntos; numerosas oficinas de construcción antigua, cuyas reformas están reguladas y protegidas por normas urbanísticas, necesitan optimizar su acceso a Internet, y no pueden llevar a cabo las obras necesarias que requeriría una instalación de red convencional; los hospitales cada vez requieren de mejores y más potentes redes locales para dar un mejor servicio a sus pacientes; y como éstos, podrían enumerarse abundantes casos.

Las soluciones profesionales de devolo dan salida a todos estos supuestos, y llegan incluso más lejos, ya que no solo sirven para aprovechar el cableado existente, sino que también permiten montar redes de larga distancia con un gran ancho de banda. El cable de red convencional tiene un alcance de unos 100 metros y la alternativa que supone la fibra óptica es muy cara. En cambio, gracias a las soluciones de devolo, podemos aprovechar, por ejemplo, el cable de antena de TV o coaxial de cualquier edificio u oficina para montar una potente red que satisfaga cualquier necesidad: puede conseguirse un alcance de 600 metros.

Cobertura del cien por cien en todo el edificio
La tecnología dLAN de devolo aprovecha la infraestructura de cableado existente (cables eléctricos, coaxiales o de televisión, una línea de teléfono o cualquier cable de 2 hilos de cobre) para llevar Internet a todos los rincones. Las nuevas soluciones devolo dLAN Business son una alternativa asequible que permiten sacar el máximo rendimiento al cableado de un edificio para establecer una red informática de banda ancha.

Sus ventajas son claras: no es necesario realizar ningún tipo de obra o reforma, su instalación resulta de lo más sencilla y rápida, no entorpece ni paraliza la actividad de ningún negocio, aporta una seguridad total, ofrece un rendimiento mayor y ahorra más de un 50% en gastos de instalación si lo comparamos con un cableado convencional de red o con una red inalámbrica.

Los productos de la gama profesional devolo han servido como solución en hoteles, complejos residenciales, centros de formación, hospitales, centros asistenciales, oficinas, bodegas o naves industriales. Uno de los usos más extendidos de estas instalaciones es su uso para montar una red de videovigilancia y poder conectar las cámaras entre sí.


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par • 20 Dec, 2011
• Section: sécurité