‘Paddington’ lleva la magia a los escenarios de Londres con la proyección inmersiva de los RQ35 y RQ25 de Panasonic
Las capacidades 4K de los proyectores silenciosos RQ35 y RQ25 de Panasonic permiten cobrar vida en el West End de Londres al musical de ‘Paddington’, una experiencia que lleva al oso peruano más querido de la historia del cine a través de entornos escénicos altamente detallados.
La adaptación de Paddington a los musicales no ha sido una tarea sencilla. La producción requería una cobertura de vídeo escénica completa en múltiples superficies arquitectónicas, incluyendo elementos móviles y suspendidos, al tiempo que se garantizaba que la tecnología de proyección permaneciera completamente invisible para el público. Cualquier equipo visible, ruido audible o líneas de visión comprometidas romperían inmediatamente la inmersión y restarían valor a la representación en directo. Al mismo tiempo, el sistema tenía que soportar las estrictas realidades del teatro en directo: horarios de ensayo ajustados, ventanas de mantenimiento nocturno y la expectativa de una actuación impecable en cada uno de los espectáculos.
En colaboración con Dan Trenchard (supervisor de vídeo) y Ash J. Woodward (diseño y animación de vídeo), el equipo del musical seleccionó los proyectores Panasonic para ofrecer el brillo, la fidelidad cromática y la fiabilidad necesarios sin comprometer la integridad estética del espacio. Concretamente, se integró en el recinto una combinación de proyectores de las series RQ35 y RQ25 de Panasonic, suministrados por Stage Sound Services.
La solución seleccionada equilibraba un alto rendimiento con un diseño compacto y un funcionamiento silencioso, lo que permitía colocar los proyectores en la parte delantera del teatro y por encima del público sin llamar la atención. Los proyectores se complementaron con una pantalla LED dedicada, un enfoque híbrido poco común que requirió una planificación y un ajuste precisos.
“Nos esforzamos por alcanzar la perfección absoluta, y eso es lo que nos mantiene alerta. Por lo tanto, no hay ninguna duda a la hora de invertir en Panasonic para un espectáculo como este: su fiabilidad habla por sí sola”, explica Dan Trenchard.
Una fusión de proyección y pantallas LED
Para Paddington, Woodward imaginó una proyección que realzara el estilo único de la producción, en la que el vídeo se trataba desde el principio como una herramienta fundamental para contar la historia, en lugar de una mera capa decorativa: “Para mí, el vídeo siempre está al servicio de la historia. Debe tener importancia narrativa, pero también la capacidad de abrir el mundo de la producción cuando se requiere escala y espectáculo”. La proyección se diseñó para integrarse a la perfección con el escenario físico, realzando todo, desde las estanterías y los detalles arquitectónicos hasta los entornos inspirados en museos, sin parecerse en ningún momento a una superficie de vídeo tradicional”.
Trenchard desempeñó un papel clave a la hora de traducir esta visión en un sistema práctico y fiable: “Queremos que el contenido de vídeo sea el más brillante y atractivo que hayamos tenido nunca, pero nunca debe parecer vídeo. Y cuando la proyección no se utiliza, no queremos que nadie sepa que hay proyección en el espectáculo; gran parte de ello se consigue ocultando las propias unidades”.
Esta filosofía determinó todas las decisiones técnicas: desde la ubicación de los proyectores hasta el diseño del contenido, lo que buscaba que las imágenes proyectadas se comportaran más como luz y textura que como una pantalla convencional. De hecho, el equipo de iluminación quedó “ impresionado” por la calidad de los proyectores que los integró directamente en los esquemas de iluminación del espectáculo, lo que históricamente es una medida de producción poco común que demuestra la potencia y el alcance de las unidades.
Una proyección que transforma la puesta en escena
La proyección a gran escala permitió transformaciones completas del escenario, incluyendo momentos en los que las imágenes envuelven la arquitectura del decorado y llegan hasta el propio auditorio del teatro, al tiempo que permiten detalles sutiles en la forma en que se iluminaba y revelaba el decorado. En lugar de actuar como sustituto del decorado físico, la proyección se ha diseñado para dialogar con él, mejorando la textura, la profundidad y la atmósfera, al tiempo que permitía que el decorado siguiera estando presente y fuera tangible.
Un importante desafío fue la instalación de los proyectores en el histórico teatro Savoy, que abrió sus puertas en 1881, lo cual implicó restricciones en cuanto a espacio, peso y ruido. Los proyectores tuvieron que colocarse cuidadosamente en la parte delantera de la sala, dentro y alrededor del público, lo que requirió una cuidadosa consideración de las líneas de visión y el impacto acústico. Las carcasas acústicas personalizadas ayudaron a minimizar la distracción de las unidades, con carcasas de proyectores del mismo color que el recinto para que se fundieran en la arquitectura histórica. En algunos lugares, los proyectores se integraron entre los dispositivos de iluminación para reducir aún más el impacto visual. Esto significaba que había que tomar decisiones estratégicas para equilibrar el silencio absoluto con unas vistas sin obstáculos, garantizando la mejor experiencia posible para el público en las zonas de asientos premium.
Rendimiento noche tras noche
El teatro en directo no deja margen para fallos técnicos. Los horarios de los ensayos son muy apretados y cualquier mantenimiento importante debe realizarse durante la noche. Para el equipo de producción de Paddington, la fiabilidad era absolutamente innegociable.
El rendimiento de Panasonic, combinado con una cadena de señal simplificada que utiliza conexiones directas de fibra a través de ranuras SDM, redujo los posibles puntos de fallo, lo que supone una ventaja especial en el caso de los proyectores que se alojan dentro de recintos acústicos: “Para nosotros, Panasonic simplemente significa una cosa menos de la que preocuparnos”, explica Trenchard.
Un musical que llega para quedarse
Paddington: The Musical está causando sensación entre la crítica, el público y los profesionales del teatro, lo que demuestra cómo la proyección se está convirtiendo en una parte fundamental de la magia de la narración en directo: “La gente suele decir que les ha encantado la iluminación al salir. Y, en realidad, la luz de la que hablan es la proyección”.
“Es uno de los espectáculos de los que me siento más orgulloso en mi carrera. Nos pusimos manos a la obra y trabajamos muy duro, utilizando todo lo que habíamos aprendido durante los últimos diez años, para crear algo especial para el público. El hecho de que al público le encante y de que hayamos recibido críticas tan maravillosas… bueno, eso es la guinda del pastel”, concluye Trenchard.
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